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TODOS LOS HOMBRES PUEDEN SER MAYAS
"U tia'al ku u'uykubáa maaya juntúul máak,
ma' k'a'ana'an u k'i'ik'el u boonil u yoot'el,
mix u t'olo'ob ti' u yich:
chéen yéetel u musiik' yaan."
"Para ser maya
un hombre
no necesita la
sangre, ni el color de la piel,
tampoco las facciones
de la cara:
solamente cuenta su
espíritu."
Javier A. Gómez Navarrete
Universidad Chetumal,
México
Diciembre de 2005
La cosmovisión maya es universal. Los mismos mayas dicen que ser
maya es un estado de conciencia, no es una cuestión de raza. Los
científicos Barbara Pfeiler y Andreas Koechert de la Universidad de Yucatán en
Mérida traducen la palabra maya así:
"Una persona que sabía manejar objetos con
capacidades sobrenaturales".
Cualquier hombre puede hacer eso porque "objetos con
capacidades sobrenaturales" son sus pensamientos y sueños más o menos
invisibles que lleva luego a la realidad física. Todo lo que pensamos toma -
tarde o temprano - forma material. Cuando uno entiende esto puede manifestar
todo lo que desea.
Los mayas conocen la fórmula de saludo:
"In láak'ech".
Eso significa "Yo soy otro
tú". Esta fórmula transmite el sentimiento de unidad que los mayas
sienten con todos los seres vivos. Este sentimiento asegura que los propios
deseos sean en congruencia con los deseos de otros seres.
El nombre de los mayas para el Dios
supremo es "Hunab K'u", lo que significa "única fuente". La
cosmovisión maya se basa en un entendimiento profundo del ser hurmano. Los
antiguos mayas eran conscientes de que creamos toda nuestra realidad por medio de
nuestros pensamientos; por eso se sintían responsables hasta para el clima y el
viento y comunicaban con las fuerzas naturales. Los hombres hoy experimentan el
clima como algo externo y han perdido la sensación que ellos mismos -
colectivamente - están creando el clima. Los catástrofes naturales como
huracanes tienen su raíz en la confusión mental y en la ignorancia de
estas conexiones y leyes universales.
El individuo ya no conoce y reconoce
su responsabilidad para la totalidad, y por eso no puede asumirla. En esta
totalidad cada uno tiene su propia tarea individual. Los mayas intentan de
entender la tarea de la vida de un niño desde su nacimiento y de apoyar su
camino.

Una niña maya en un
pueblo cerca de la costa caribeña
de la península de Yucatán.
El que no reconoce su tarea busca
desesperadamente el "sentido de su vida". En esta búsqueda es
susceptible a tentaciones que pueden convertirse fácilmente en costumbres o
adicciones. La búsqueda le desvía a los siete "pecados" capitales:
envidia, codicia, avaricia, soberbia, pereza, lujuria e ira. Todos son
aberraciones de la armonía o del justo medio o del equilibrio interno que se
establece automáticamente cuando termina la búsqueda, cuando se encuentra y se
cumple la tarea de la vida.
Por eso los mayas preguntan:
"Bix a béel?"
Eso significa "¿Cómo es tu
camino?" En el mejor de los casos es recto y todo "marcha sobre
ruedas".
Al nivel social la interpretación de la cultura de los
antiguos mayas oscila entre pacífica y bélica. Científicos
europeos interpretan la historia maya y su mitología como guerras entre
dinastías enemistadas y rituales de sacrificios sangrientos. ¿Será que se despistan en
el recuerdo de su propia historia europea, guardada sin redención como
información genética en su memoria celular? ¿Cómo se tienen que clasificar los relatos de los
conquistadores y misioneros que sirven de documentos a los científicos para
entender la cultura maya? ¿No será evidente que un asesino sin escrúpulos quien
mata a indios indefensos o quien observa tal degüello considera a su vez a los mayas como sanguinarios sacrificadores de humanos para justificar sus propias acciones? Uno de los pocos relatos reales de la Conquista es del obispo
dominicano Bartolomé de las Casas:
"Entraban
en los pueblos, ni dejaban niños, ni viejos, ni mujeres preñadas, ni paridas
que no desbarrigaban y hacían pedazos como si dieron en unos corderos metidos
en sus apriscos. Hacían apuestas sobre quién de una cuchillada abría el hombre
por medio, o le cortaba la cabeza de un piquete, o le descubría las entrañas.
...
Comúnmente mataban a los señores y nobles desta manera: que hacían unas
parillas de varas sobre horquetas y atábanlos en ellas y poníanles por debajo
fuego manso, para que poco a poco, dando alaridos, en aquellos tormentos,
desesperados, se les salían las ánimas. ...
Comenzaron a entender los indios
que aquellos hombres no debían de haber venido del cielo."
Bartolomé de las Casas: "Brevísima Relación de la Destrucción
de las Indias"
Sobre los mayas nativos del "Reino de
Yucatán", como lo llama él mismo, escribió las Casas:
"La
gente dél era señalada entre todas las de las Indias, así en prudencia y
policía como en carecer de vicios y pecados más que otra."
¿Cómo se puede explicar la diferencia
entre esta gente pacífica y las escenas violentas en algunos vestigios mayas?
Los arqueólogos que investigaban los sitios de Copán, Dos Pilas, Caracol y
Tikal creen que el pueblo maya sufrió de las ambiciones de poder de sus propios
reyes, y una vez que éstos cayeron fueron liberados.

Réplica de un mural
de Bonampak, Museo de Antropología, Ciudad de México.
Otros dicen que no había reyes sino solamente
gobiernos de consejos y confederaciones. Las ilustraciones eran tal vez
solamente símbolicas para las batallas que se luchan internamente al nivel espiritual. Lo
que sí, es cierto: Las ilustraciones mitológicas y los monumentos de los
antiguos mayas contienen mensajes sobre las leyes universales y su
aplicación, y están a la disposición de todos quienes saben leerlos.

La pirámide de
Kukulkan de Chichén Itzá en la tierra maya, Yucatán.
El conocimiento antiguo sigue vivo en
tradiciones genuinas, leyendas y relatos de los mayas, en los pocos libros
conservados, en sus mitos de la creación y sus profecías. El calendario maya de la Cuenta Larga - más exacto que el calendario gregoriano y en sintonía con la naturaleza - termina el 21 de diciembre de 2012. ¿Qué traerá el fin del
tiempo? ¿Jamás existía de verdad?
Los mayas no tienen palabra para
"tiempo". Hay solamente palabras para segmentos temporales como día,
ritmos de 20 días y otros. Todos conocemos la sensación de atemporalidad:
cuando estamos enamorados o cuando nos ocupamos de una cosa fascinante.
Entonces el tiempo no existe porque no importa. Los antiguos mayas,
aparentemente tan obsesionados por el tiempo, eran en realidad atemporales
y "constantemente enamorados" – de la vida misma.

Izquierda: Una mujer maya en traje tradicional y con
accesorios modernos encima del Templo III
en Tikal, Guatemala.
Derecha: Un chamán maya en un ritual en honor del dios del
maíz en la plaza central
entre las dos grandes pirámides de Tikal,
Guatemala.
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